lunes, 14 de noviembre de 2011

detección temprana de la superdotación

Superdotados 
Definición:

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (2001) nos define el término “superdotado” como:
“Que posee cualidades que exceden de lo normal. Se usa especialmente refiriéndose a las condiciones intelectuales” (p. 2.109).


La Organización Mundial de la Salud considera superdotada a aquella persona con un coeficiente intelectual por encima de los 130 puntos. Un niño se considera superdotado si tiene no solamente una capacidad intelectual superior a la media en aproximadamente un 30-40% (su cociente intelectual debe superar los 135-150 puntos, cuando la media es 100 pero es difícil medir la inteligencia en los niños), debe tener también una buena motivación personal; un compromiso con la tarea que realiza y debe tener una elevada creatividad.

Normalmente su detección se realiza en primaria, a partir de los cinco o seis años y en muchas ocasiones se detecta por ser un niño problemático en su conducta y/o en el manejo de sus emociones.

Los niños superdotados forman un grupo muy heterogéneo, considerando su nivel de inteligencia, ésta abarca desde un CI de 130 aproximadamente a más de 200, si bien el 85% de los niños superdotados intelectualmente tienen un CI de 130 a 145. Por encima de 170 sólo hay uno de cada 170.000 niños.

Según algunos expertos al alumno superdotado se le debe definir conforme a 3 criterios:

Criterio A
Un funcionamiento intelectual significativamente superior a la media. La capacidad intelectual general se define con el cociente de inteligencia (CI o equivalente de CI) obtenido por la evaluación de uno o más tests de inteligencia normalizados, efectuados individualmente. 

Criterio B 
Comportamiento asociado a: Una mayor madurez en los Procesos de Información (Memoria Visual y Percepción Visual) Un desarrollo de la Capacidad Metacognitiva precoz (aproximadamente desde los 6 años) Una gran capacidad innovadora en la Resolución de Problemas
Creatividad Motivación Intrínseca para el Aprendizaje Precocidad y Talento.

Criterio C
La superdotación intelectual debe manifestarse durante la etapa de desarrollo, implica que se manifiesta desde la concepción hasta los 18 años. Alrededor del 2% de la población presenta estas características.

Distintos términos en torno a la superdotación

Según la Tesis doctoral de María Peñas Fernández titulada Características socioemocionales de las personas adolescentes superdotadas. Ajuste psicológico y negación de la superdotación en el concepto de sí mismas. “Empero, según afirma Benito (1994a), en el Congreso Mundial de Toronto se concluyó que la falta de consenso en las definiciones sobre superdotación es uno de los desencadenantes de la ausencia de sensibilidad social y de la aparición de creencias erróneas de gran trascendencia social, como aquellas que defienden que la atención a los superdotados favorece el elitismo. Un claro ejemplo de esta situación lo encontramos en el panorama español, donde advertimos un uso indistinto de múltiples términos. Así, entre las acepciones más empleadas se hallan las de “sobredotado”, “superdotado”, “bien dotado” y “sujeto de altas capacidades”. Al mismo tiempo, emergen otros conceptos que contribuyen aún más a favorecer esta confusión terminológica, añadiendo nuevos matices a los anteriores; entre ellos destacan: “brillante”, “precoz”, “genio”, “prodigio”, “talentoso”, “creativo”, “excepcional”, “sabio”, etc.

Según afirman algunos estudiosos (Hume, 2000; Pérez y Domínguez, 2000), la confusión conceptual hunde sus raíces en la incorrección a la hora de traducir el término inglés “gifted” a nuestra lengua. Así, gifted proviene de gift, que significa “regalo o dote”, siendo la traducción más apropiada del término gifted la de “dotado”, y no superdotado, traducción que, sin embargo, hemos adoptado en nuestra lengua. En este sentido, podemos afirmar que el uso más divulgativo es el del término “superdotado”, usándose apenas el término “sobredotado”. Desde nuestra perspectiva consideramos que, muy probablemente, en el saber popular se encuentran asociaciones, connotaciones y prejuicios como los mencionados anteriormente que se han asumido de forma casi inconsciente. Del mismo modo, también en la literatura inglesa se aprecia una gran proliferación de términos relacionados con el fenómeno de la superdotación. Entre ellos son utilizados frecuentemente los siguientes: gifted, talented, bright, high ability student, exceptional children o children with exceptional abilities, high intelligence children, genius, highly gifted, extremely gifted, etc.

Talentoso Según el Diccionario de la Real Academia Española (2001), el término “talento” procede del latín talentum y, entre las acepciones relacionadas con el tema que nos ocupa, encontramos: “Inteligencia (capacidad de entender); aptitud (capacidad para el desempeño o ejercicio de una profesión); persona inteligente o apta para determinada ocupación” (p. 2.126). Y, más concretamente, la expresión de talentoso significaría: “Que tiene talento, ingenio, capacidad y entendimiento” (p. 2.126).

En la literatura especializada sobre el tema generalmente se admite que una persona talentosa o con talento sería aquélla que muestra una aptitud muy destacada en una o varias materias y, por tanto, tiene la capacidad de mostrar un rendimiento muy superior en ellas. Como afirma Acereda (2000): “Una primera diferencia con respecto al superdotado estaría en que, mientras que el superdotado dispone de una estructura cognitiva y de unas capacidades de procesamiento de la información adaptables a cualquier contenido, el talentoso presenta una combinación de elementos cognitivos que le hacen especialmente apto para una determinada temática” (p. 36). Del mismo modo, Reyero y Tourón (2003) sostienen que, a partir de los años setenta y a lo largo del siglo XX, se produce el cambio paradigmático de la superdotación al talento. Parece que el concepto de “talento” goza actualmente de mayor difusión y está siendo objeto de más investigación y estudio, lo que está fuertemente relacionado con la propia evolución que han sufrido las teorías de la inteligencia, pues, como apunta Jiménez (2002), “el concepto de superdotación ha evolucionado estrechamente ligado al concepto de inteligencia” (p. 226). Pero como el talento se plasma en un área concreta del saber o del conocimiento humano, para la descripción de estos talentos nos serviremos de una de las teorías de la inteligencia que gozan de mayor reconocimiento actualmente, la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner (1983, 1993a, 1993b).

En teoría Gardner (1983) defiende la existencia de siete tipos distintos de inteligencias:
espacial, lógico-matemática, lingüística, musical, cinestésico-corporal, intrapersonal e interpersonal.

Esta teoría amplía el abanico de inteligencias descritas hasta la fecha y, además, supone un cambio de paradigma, pues defiende que la inteligencia académica, que hasta entonces era el único tipo de inteligencia considerado, puede ser poco importante para el desarrollo de muchas capacidades.

Además, esta nueva concepción de la inteligencia implica la consideración de los distintos tipos de inteligencias como metahabilidades que pueden ser desarrolladas, al tiempo que explica la inteligencia desde un modelo estructural, funcional, dinámico y adaptativo. Según apunta el propio autor, podemos distinguir los siguientes talentos en relación con los siete tipos de inteligencia anteriormente mencionados.

Precoz Tal y como registra la Real Academia de la Lengua Española (2001), la palabra “precoz” proviene del latín praecox, praecocis, y se designa con tal atributo a toda aquella persona “Que en corta edad muestra cualidades morales o físicas que de ordinario son más tardías, y por antonom., en lo referente al talento, agudeza, valor de ánimo u otra prenda estimable” (p. 1.819). Según los expertos en Psicología Evolutiva, estamos ante un niño precoz cuando éste ha manifestado un desarrollo mayor de lo esperado en un determinado dominio desde el punto de vista evolutivo, dada su edad cronológica. Mas no todos los superdotados son precoces, y no todos los niños precoces son superdotados. En este sentido, se ha encontrado en los niños superdotados tanto un desarrollo precoz, como normal e incluso tardío (Benito, 1994a; Tannebaum, 1997).

Talento verbal Las personas con este talento manifiestan una excepcional capacidad en el desarrollo de las destrezas y recursos implicados tanto en el lenguaje oral como en el escrito y poseen una alta inteligencia lingüística. Sienten un gran interés por actividades como la lectura, la escritura, el aprendizaje de otras lenguas, la poesía y el debate. Entre las personas que sobresalen por su elevado talento verbal podemos encontrar figuras pertenecientes al mundo de la narrativa, la poesía, el periodismo y la política.

Talento matemático Estas personas se caracterizan por su gran capacidad para el cálculo, la resolución de problemas y el desarrollo de operaciones matemáticas complejas, y tienen una buena inteligencia lógicomatemática. Sus intereses se encuentran relacionados con el manejo de los números, la generación y resolución de problemas lógicos, el establecimiento y confirmación de hipótesis y, por último, la diversión con juegos lógicomatemáticos. Entre aquellos que destacan por su talento matemático se encuentran los ingenieros, matemáticos, informáticos y científicos.

Talento artístico Los individuos con elevado talento artístico poseen una buena capacidad de observación, muestran un óptimo desarrollo de las habilidades visoespaciales y poseen gran orientación espacial. No encuentran dificultad para descifrar mapas, gráficos y diagramas y suelen caracterizarse por mostrar enfoques poco convencionales para discurrir sobre los fenómenos y problemas, de forma que podría decirse que consideran las cosas desde otra perspectiva. En última instancia, sienten gran interés por dibujar, esculpir o reproducir objetos, por lo que es frecuente encontrar en este campo a escultores, arquitectos, fotógrafos y críticos de arte.

Talento psicomotor Estas personas tienen una buena inteligencia de tipo cinético-corporal y por ello suelen poseer una buena coordinación psicomotriz gruesa y fina. En las tareas de trabajo físico se observa en estos sujetos destreza, ritmo, equilibrio y dominio. Podemos encontrar entre los talentos psicomotores a figuras que pertenecen al ámbito del arte, la danza y el deporte, razón fundamental por la que entre ellos destacan actores, atletas y bailarines.

Talento musical Las personas con talento musical se caracterizan por tener una elevada inteligencia musical; ésta se relaciona con poseer un buen ritmo, tono y timbre, así como una sensibilidad muy desarrollada para la comprensión del significado y sentido de las piezas musicales. Sus intereses son muy afines con coleccionar música, tocar instrumentos musicales, cantar y componer piezas musicales. Entre los integrantes de este campo del talento encontramos fundamentalmente a músicos, cantantes y compositores.

Talento social Las personas que gozan de un buen talento social tendrían una buena combinación de inteligencia intrapersonal e interpersonal. Así, podríamos definirlas como personas muy introspectivas, con una elevada consciencia emocional y con capacidad de expresar emocionalmente aquello que sienten y experimentan a través de la comunicación tanto verbal como no verbal. Pueden mostrar elevadas dotes de empatía, liderazgo y facilidad para relacionarse socialmente. Profesiones relacionadas con los dominios intrapersonal e interpersonal de la inteligencia serían, entre otras, las de psicólogo, pedagogo, profesor, trabajador social y político.

Talento científico El talento científico está presente en sujetos que sienten un gran interés por conocer el mundo y el entorno que les rodea. Suelen disfrutar en la generación y refutación o aceptación de hipótesis sobre la naturaleza de las cosas. Tienen una elevada inteligencia naturalista vinculada a la capacidad de observación del medio y del reconocimiento y clasificación de plantas y animales. En general, sus intereses se centran en el medio ambiente y, por tanto, disfrutan de actividades realizadas al aire libre.

No obstante, según los estudiosos, la mayoría de los superdotados muestran precocidad en el área psicomotora y del lenguaje (Benito, 1994a; Landau, 2003). La precocidad sería en muchos casos la antesala de la superdotación. Ésta es una razón por la que la precocidad es también un criterio diagnóstico que hay que considerar en la identificación de los niños superdotados. Sin embargo, en el caso de los niños precoces se hace necesario el concurso de otras características para que aparezca la superdotación. Es decir, no basta con la manifestación incipiente de una precocidad para suponer que posteriormente esto se traducirá en superdotación. De hecho, muchos niños precoces, con el paso del tiempo, acaban mostrando un desarrollo homogéneo con respecto a su grupo de edad, desapareciendo entonces su precocidad. Por ello, resulta especialmente desaconsejable conjeturar diagnósticos tempranos y arriesgados sobre la base del silogismo “si precocidad, entonces superdotación”, pues cuando desaparece tal precocidad el niño puede sufrir importantes consecuencias emocionales fruto de la influencia de las expectativas generadas tanto por su entorno como por él mismo sobre su supuesta capacidad excepcional.