lunes, 10 de octubre de 2011

Mejor Caillou que Bob Esponja

La noticia sobre este estudio apareció en varios medios de la prensa nacional el día 20 de septiembre, les compartimos el texto escrito por S. Gutiérrez para el diario ABC


La influencia en el aprendizaje de los programas de televisión sobre los niños pequeños no parece una cuestión baladí. Por ejemplo, de acuerdo con un estudio que se publica en Pediatrics, las series infantiles que son extremadamente fantásticas y con un ritmo muy intenso pueden suponer un handicap para su capacidad de aprendizaje.
Los investigadores compararon dos series infantiles de televisión muy populares: Bob Esponja y Caillou. Analizaron sus efectos en grupos de niños de 4 años de edad y han comprobado que, en los niños que vieron 9 minutos de Bob Esponja, su función ejecutiva, es decir, su capacidad de prestar atención, solventar un problema y moderar su comportamiento, estaba disminuida cuando se comparaba con el grupo de niños que había visto Caillou, una serie mucho más realista, sosegada, o en otro grupo que había estado los mismos 9 minutos dibujando.
«Apenas había diferencias entre los niños que habían visto Caillou y los que habían dibujado», afirma la coordinadora del estudio, Angeline Lilliard.
Factores
En su opinión, hay dos razones claras por as que las series con mucho ritmo y poco reales pueden tener un impacto negativo en el aprendizaje y el comportamiento de los niños. «Es posible que, por un lado el hecho de que la acción transcurra con mucha rapidez, y que se sucedan los acontecimiento vertiginosamente, y por otro, que lo que se desarrolle en la historia tenga muy poco que ver con el mundo real, acabe por interrumpir la capacidad de los niños para concentrarse inmediatamente después». Otra posibilidad señala, es que los niños se identifiquen con los personajes frenéticos y fantasiosos, y que adopten sus características.
Todos los niños, independientemente de la serie de TV que habían visto o si había dibujado fueron sometidos a un test sobre problemas sencillas, solicitados a que siguieren determinadas reglas, o que recordaran lo que se les había dicho.
Años claves
Los 4 años son una edad muy importante en el desarrollo infantil y lo que ven, hacen o escuchan es muy relevante de cara a su posterior desarrollo. Por ello, Llilliard aconseja a los padres que tengan en cuenta estos datos, junto con otros trabajos, a la hora de elegir las series de TV. Y aunque reconoce que el estudio sólo se ha centrado en los efectos inmediatos, dice que «a esa edad los niños aprenden a comportarse y a desarrollarse. Si un niño que ve estas series de TV tiene esas habilidades inhibidas, no podemos exigirle que se comporte correctamente en su vida diaria».
Por eso, mejor potenciar actividades creativas, como dibujar, hacer construcciones y jugar fuera de casa. «La función ejecutiva es muy importante en el éxito de los niños tanto en el colegio como en todos los momentos de la vida diaria».