lunes, 18 de noviembre de 2013

El cuento

El cuento tiene una gran relevancia en el desarrollo psicológico infantil, así como en la transmisión de la herencia cultural. Es un relato breve de hechos imaginarios, de carácter sencillo, con finalidad moral o recreativa, que estimula la imaginación y despierta la curiosidad.

Los cuentos infantiles son producto de una necesidad universal, ya que conectan con la esencia de la persona y contribuyen a su crecimiento interior.

Su valor educativo ha sido reconocido en todos los ámbitos y por ello el cuento debe estar presente durante la infancia. Además, un cuento permite la realización de un amplio abanico de
actividades diferentes para el desarrollo integral del niño y la niña, algo que, como
padres, debemos saber aprovechar.


  • Despierta la afición a la lectura.
  • Aporta estímulos lúdicos que generan motivación para el desarrollo del lenguaje y actitudes psicoafectivas muy positivas.
  • Es una forma de acercamiento a la vida. 
  • Da respuesta a las preocupaciones más íntimas 
  • Estimula la presencia de nuevas situaciones, gracias a la construcción de frases inéditas y el empleo de formas de expresión más amplias.
  • Propicia el acercamiento a lo cotidiano del pasado, dando un paso a la aproximación histórica. 

Algunas de las ventajas que ofrece el cuento, a nivel pedagógico son:

- Personajes fácilmente reconocibles e identificables con el oyente, por lo que la motivación hacia el cuento, es mayor.
- Su estructura secuencial lineal, que ayuda al niño y la niña a vivenciar conceptos temporales.
- Estructura abierta, flexible, que permite la memorización y la transmisión, dando lugar a la comunicación.
- Formas lingüísticas que se aprenden con fácilidad, favoreciendo el desarrollo de la memoria.
- Es un vehículo de la creatividad. Da pie a inventar e imaginar nuevas historias.
- Favorece el desarrollo afectivo, en los cuentos se exponen los valores humanos y es un elemento
    canalizador de sus angustias y temores.
- Crea un clima que favorece la relajación.
- Favorece el desarrollo social en cuanto que nos permite comprender roles y motivaciones diferentes a los nuestros.
- Desarrolla el lenguaje